lunes, 19 de octubre de 2009

Una experiencia con la magia y las creencias

En 1980 estaba en Mali con un amigo, profesor de etnología. Hacia mi tesis al fin de estudios. El tema era : la influencia de la danza sobre al trance.

Un día, fuimos en un pueblo porque nos habían dicho que habrían trances allí. Por la manaña nos hubrieron invitado en la cabaña del jefe del pueblo con unas diez personas. Empazamos a beber la cerveza de mil pero esperamos mucho antes de que algo pase.
Al principio de la tarde los músicos comenzaron jugar y la gente, sobre todo las mujeres, se puso a bailar. Hacía mucho calor, mas de 40 grados. Era muy penoso quedarse baja el sol. Al fin de la tarde no había todavía trances. Finalmente, al anochecer, pudimos ver algo que se parecía a un trance pero no era muy sincero.
Teníamos la impresión que se forzaban a hacerlo.
Volvimos a la medianoche. Agatados, debimos hacer una hora de mobylette a través la sabana para llegar a la casa.
El día siguiente, el brujo que nos habían hablado de la ceremonia vino vernos y nos dijo que debiéramos ofrecer algo porque los díos y los espíritus no estaban contentos.
Fuimos de nuevo al pueblo. Hubo un sacrificio con una gallina blanco y una gallina negra. No tardaba mucho.

Algunas días más tarde entendimos el sentido de la petición.
El brujo era una persona muy importante en la región. Era un curandero (curaba picaduras de serpientes…) que tenía mucha influencia. El jefe del pueblo estaba en conficto con él y había buscado en nosotros un medio para ajustarle las cuentas.
Así, a través de los trances y las creencias, muchos conflictos y tensiones sociales se arreglan.

1 comentario:

  1. Muchas gracias Catherine, acabas de despertar una pequeña experiencia que escribo aqui.

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